Frases en latín para emprendedores


Cinco  frases en latín que todo emprendedor debería tener cerca, cada vez que le entre alguna duda sobre sus esfuerzos o emprendimiento, o bien como norte que le permita esa tan necesaria inspiración diaria:   

1. “Carpe dien quam minimum credula postero” (Horacio): La frase completa se puede traducir como “aprovecha el día, ya que no puedes asegurar que otro igual venga después”, por lo cual, todos los días hay oportunidades, y la inacción por parte del emprendedor no hace sino desperdiciarlas imprudentemente ya que dichas condiciones “óptimas” para lograr alguna meta propuesta, pueden no repetirse en tiempo y espacio. Simplemente actúa hoy, no mañana.

2. “Alea iacta est” (Julio Cesar): la traducción puede entenderse como: “la suerte está echada”, que significa que una vez tomada una decisión, no hay vuelta atrás hasta llevar a su ejecución completa, sea esta exitosa o no. Es ideal para recordar la importancia de terminar con algo una vez iniciado, y no dejar varios frentes abiertos, sino el escogido. Si vas a emprender tu empresa, y ya lo has decidido, no deberías buscar trabajo como empleado, sino oportunidades como empresario incipiente.

3. “Res, non verbam” (Catón el viejo): Se traduce como “hechos, no palabras”. En una película de los 90s (también recomendada para los emprendedores), se usaba una versión moderna de esta frase: “Show me the money” (muéstrame el dinero), ambas quieren decir que un emprendedor, si bien necesita planificar (y por ello, un plan de negocio es bastante útil), debe poder mostrar acciones concretas. Si ofrece un producto, debe tener como mínimo un prototipo para enseñar a sus posibles clientes, mientras que si ofrece servicio, debe tener un portafolio o clientes que lo respalden (por ello, la importancia de los primeros clientes).

4. “Ex nihilo, nihil” (Lucrecio). Puede traducirse como “de la nada, nada surge”, si bien está inspirado en la teoría de “Parquímedes”, para nuestro propósito puede entenderse, que quien no se invierte a si mismo, no puede esperar que otro lo haga. Es decir, si no ha creado una empresa, una imagen, una tarjeta de presentación, un blog, o incluso, una cuenta social del proyecto, por qué otra persona debería confiar en que de la nada invertido por usted, pueda salir algún beneficio. Una idea está muy lejos de un negocio.

5. “Macte nova virtute puer: sic itur ad astra”. (Virgilio). Esta es una frase extraída de la “Eneida”, la cual puede traducirse como: “Ánimo muchacho, que así se llega a las alturas”. Frase que se usa para darle fuerza a los soldados que debían enfrentar adversidades, sabiendo que a través de la superación de estas es que se logra llegar al camino del éxito o de la posteridad. Nadie recuerda a quien todo le fue fácil para ascender, lo impresionante y lo que hace espacio a la historia es ganárselo a pulso. Lograr superar lo difícil, los obstáculos,  eso es tallar su nombre como meritorio. Recuerda que estos tiempos de crisis, permiten sobrevivir y destacar sólo a los que se adapten mejor y más rápido. 

Escoge alguna de estas frases, para recordar el por qué estas emprendiendo, y “¡ánimo!”.  

Fernando Fuentes Pinzón



Mapa interactivo de Ulises y su odisea


Este mapa interactivo de Pepa Botella Pérez nos ofrece un recorrido con la herramienta Google Maps, un particular viaje por la narrativa y los mitos con el juicio de Paris y la manzana de la discordia., siguiremos  a Ulises en su peligroso viaje hasta Ítaca. Nos ofrece también enlaces a los textos y episodios que recopila.


Ver Ulises y su odisea en un mapa más grande

The First Hero



De First Hero es un juego on-line inspirado en la mitología: Nace el primer héroe, aquel que los dioses ayudan para cumplir ciertas aventuras. Para jugar e inicia tu largo camino para forjar al mayor de los héroes de Grecia.

Videoteca: videos y leyendas.



RTV ha realizado una serie sobre los mitos y leyendas.
Están publicados en http://www.rtve.es/television/mitos-leyendas/  y pretende acercar al gran público al mundo de la mitología.

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El síndrome de Hubris, la enfermedad del poder.

Fuente: foreignpolicyblogs.com
El hubris, hibris o hybris (término acuñado por los antiguos griegos) consiste en el desarrollo de un ego desmedido que nos provoca la ilusión de que podemos enfrentarnos a los mismos dioses. La mitología está salpidada de personajes que son víctimas de su soberbia. Aquiles encolerizó a los dioses al desobedecer su prohibición de ultrajar el cadáver de Héctor. Otro ejemplo mitológico es el de Icaro, quien gracias a unas alas fabricadas con plumas y cera creyó que podía llegar al Olimpo. La arrogancia de ambos fue duramente castigada.
El Síndrome de Hubris está  muy presente en el mundo real. Infinidad de reyes, emperadores, gobernantes de toda índole, políticos, militares, grandes empresarios y directivos lo han padecido y lo padecen.
Pero no afecta sólo a los poderosos. También pueden ser víctimas potenciales los subsecretarios, jefes y hasta los simples empleados. Nadie está a salvo. 
Para ayudar a prevenirlo, vamos a describir las distintas fases por las que pasan las personas que padecen el Síndrome de Hubris:
  1.  Dudas. Después de ser nombrados para ocupar un cargo, es habitual que no nos encontremos totalmente seguros de nuestros movimientos. Que dudemos de nuestras decisiones. Es algo normal, ya que no hemos tenido ninguna experiencia similar anterior. Esto hace que nos movamos guiados por la prudencia.
  2. Autoconfianza. Si las cosas empiezan a salirnos bien y nuestras decisiones han sido un éxito, empezamos a sentir que somos muy buenos, que lo hacemos todo muy bien y que somos merecedores del cargo que ocupamos. Incluso que éste empieza a quedarse pequeño para alguien tan valioso.
  3. Halagos. Hemos alcanzado el éxito y empieza a acercarse a nosotros un enjambre de oportunistas, arribistas y aduladores. Incluso, extrañamente, y aunque nunca hayamos sido unos ligones, empezamos a parecer mucho más atractivos para el sexo opuesto. Los halagos de los pelotas y aduladores refuerzan nuestro ego y empieza a generarse una sensación de endiosamiento.
  4. Arrogancia. En esta fase, creemos que somos indispensables, no entendemos cómo hasta ahora la empresa ha podido sobrevivir sin nosotros y entendemos que cualquier decisión nuestra es acertada por el simple hecho de que la hemos tomado nosotros. Muchas de estas decisiones sólo responden a meros caprichos o impulsos sin base racional.
  5. Soberbia. Es la fase de la ‘idealización megalomaníaca’. Nos consideramos infalibles, indispensables y creemos que vamos a disfrutar de poder para siempre. 
  6. Paranoia. “Todos los que me critican actúan movidos por la envidia”, piensan quienes padecen el Síndrome de Hubris. Este pensamiento les llevan a rechazar las críticas. Quienes las hacen pasan a ser considerados como enemigos personales. 
  7. Caída en desgracia. En el caso de los políticos, se concreta en la derrota electoral; en el mundo de la empresa, en el despido. En cualquiera de los casos, no entienden por qué han sido desposeídos de sus cargos. En ocasiones, la nueva situación desemboca en un cuadro depresivo.
¿Te reconoces en alguna de estas fases? Si es así, ya puedes empezar a vacunarte. Lo principal es que evites las malas compañías y te alejes de los pelotas y de los aduladores. La mejor cura consiste en que te des de cuando en cuando un baño de modestia.